¡El cabaret centroamericano va con todo!

Como ya les hemos platicado, una de las actividades que más nos gusta en esta organización es hacer del mundo un cabaret por medio de nuestros talleres enfocados a diferentes grupos de personas.

En esta ocasión -y gracias al apoyo de Mama Cash- tuvimos la oportunidad de trabajar y divertirnos con mujeres activistas de tres organizaciones centroamericanas: Mujeres de Xochilt, grupo salvadoreño de chavas quienes trabajan con jóvenes temas como género, sexualidad y violencia, y tienen experiencia en teatro popular; Movimiento de Mujeres por Nuestros Derechos Humanos (MOMUNDH) una organización nica que busca mejorar las condiciones de vida las mujeres por medio de capacitaciones, incidencia y defensa de los derechos humanos; y Agrupación de Mujeres Trans y Culturales (AMTC), organización nicaragüense donde se trabaja con y para las mujeres trans,

El grupo era muy variado: habían mujeres con experiencia teatral, otras con ganas de tenerla; chavitas desde 12 años, hasta mujeres de 30; todas feministas, activistas y con mucha actitud para aprender las herramientas del cabaret que ayuden a crear nuevas estrategias para lograr los objetivos de cada una de las organizaciones.

Ya instaladas en la playa (no por presumir, pero ahí nos llevaron a impartir nuestro taller) comenzamos a trabajar con lo básico: qué temas quiere abordar cada grupo para potenciar su trabajo. AMTC se enfocó en visibilización y sensibilización de la diversidad en eventos públicos, mientras que los otros dos grupos trabajaron con violencia, tanto la presente en las relaciones de noviazgo, como la violencia de género.

Los primeros sketches creados por las chicas retrataban un poco la victimización vivida por el grupo de población con quienes trabajan. Aquí es donde entra el cabaret: les explicamos lo importante de dejar atrás el melodrama, lo vital de no repetir los estereotipos de la “maldita lisiada” o “la Rosa de Guadalupe” (programa que, según nos contaron, se ve mucho por aquellas tierras. Qué mal), para entonces poder salirnos del papel de víctima por medio de nuestra herramienta principal: la risa.

Así seguimos trabajando en cuatro días de cabaret “express”, en un ambiente de mucho confianza, relajación y de reírse de una misma pero diciendo algo que le permite a la gente reflexionar sobre los temas expuestos. En esta ocasión no hubo presentación abierta al público, pero las chicas representaron sus creaciones ante sus compañeras, hecho que dio espacio al intercambio de experiencias e ideas. El vestuario y la escenografía fueron creados por las chavas por medio de papel y pintura. También tuvimos oportunidad de hacer una evaluación rápida del taller.

Regresamos a México muy contentas con el trabajo realizado. Nos gusta mucho ver cómo la gente, a pesar de no tener experiencia en teatro, se avienta al cabaret y deja de lado la pena. Esa disposición y voluntad para crear dan como resultado trabajos muy bien hechos que seguramente tendrán resonancia en quien los vea. En septiembre estaremos de regreso en Nicaragua, por lo que esperamos ver cómo ha avanzado el trabajo hecho en este taller.

Taller nic